Impuesto a las Ganancias perjudica el Bolsillo de los Trabajadores

IARAF Desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, IARAF, se realizó un informe donde detallan que los efectos de la inflación sobre los parámetros del Impuesto a las Ganancias, que recauda la Administración Federal de los Ingresos Públicos, AFIP, perjudica el bolsillo de los trabajadores ya que crece la presión del tributo sobre los salarios de los empleados en relación de dependencia y los trabajadores autónomos.

Según un informe del IARAF, el efecto de la inflación sobre los parámetros del cálculo del impuesto a las ganancias perjudica el bolsillo de los trabajadores, creciendo la presión sobre los asalariados.

Desde el instituto indicaron que la AFIP desde el año 2001 a la fecha incrementó los mínimos no imponibles y deducciones personales un 300%, es decir, un porcentaje similar a la evolución que en dicho período ha experimentado el índice de precios mayoristas.

Pero del estudio realizado por IARAF surge que los ajustes realizados fueron insuficientes por dos motivos:

  1. La distorsión de los índices de precios correspondientes a los años 2008 y 2009 provocó que los incrementos salariales otorgados fueran porcentualmente muy superiores a los índices inflacionarios oficiales.
  2. Desde el año 2001 que la AFIP no modifica los topes de escala que determinan la alícuota que corresponde aplicar a cada uno de los tramos del ingreso imponible del trabajador, por lo que, un mismo nivel de salario real, representado por valores nominales superiores como consecuencia de la inflación, queda gravado cada año con alícuotas legales superiores.

Indicando desde el IARAF que, los niveles salariales que quedaron alcanzados por el impuesto “están soportando tasas efectivas entre 4 y 6 puntos porcentuales superiores a las que tenían en los primeros años de la década”.

Para los trabajadores autónomos los mínimos y deducciones son menores, algo que evidencia notoriamente el nivel de ingresos definido como medio‐bajo, ya que en promedio alcanzan a los $6.500 por mes.

El informe sostiene que:

  • El incremento de la tasa efectiva “pudo tener origen en un mayor salario real o en la falta de adecuación al proceso inflacionario de los parámetros de cálculo del mismo, principalmente, como consecuencia de no permitir el ajuste de los tramos de escala”.
  • “si el estado da un paso atrás en su pretensión de incrementar la tasa efectiva del impuesto que percibe a una importante proporción de los asalariados, le sería indiferente aceptar un ajuste nominal de ingresos inferior para obtener un mismo nivel de salario real”.
  • “si se ajustan los mínimos y deducciones en un porcentaje que contemple un valor razonable de inflación y, además, se corrigen los tramos de la escala de cálculo del impuesto, las tasas efectivas del impuesto se mantendrán en el nivel verificado en el año 2010”.
  • “en el caso de que se dispusieran medidas como éstas, los asalariados podrían aceptar incrementos nominales para el año 2011 varios puntos porcentuales menores sin ver resentido su salario real”.

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