La jubilación anticipada de Anses que permitía a trabajadores desempleados acceder al retiro antes de cumplir la edad jubilatoria venció el 30 de septiembre de 2025. Pese a la promesa del Gobierno, finalmente las autoridades decidieron no extender dicho beneficio.
Jubilación anticipada para desempleados
El régimen comprendía a mujeres de 55 a 59 años y varones de 60 a 64 años que contaban con 30 años de aportes y que se encontraban desempleados al 30 de junio de 2023. Para contabilizar los años de servicio también se consideraban los meses de licencia por maternidad, la prestación por desempleo y pagos de moratorias efectuados hasta el 30 de junio de 2021.
La jubilación anticipada estaba pensada para un grupo particular de trabajadores que, pese a haber cumplido con los años de servicio exigidos por la ley previsional, tenían dificultades para conseguir empleo formal. Por eso, muchas veces se los define como personas demasiado jóvenes para jubilarse pero grandes para trabajar.
Los titulares de la jubilación anticipada cobraban un haber equivalente al 80% del monto jubilatorio que les correspondía según sus aportes. Para su cálculo se tomaba el promedio actualizado de los salarios de los últimos diez años aportados.
En ningún caso el monto podía ser inferior al haber mínimo jubilatorio. Cuando el beneficiario alcanzaba la edad jubilatoria ordinaria (60 años para mujeres y 65 años para varones) el pago se convertía automáticamente en una jubilación del 100%.
Además del ingreso mensual, los beneficiarios tenían cobertura médica del PAMI. En caso de fallecimiento, el cónyuge o conviviente podía acceder a la pensión por viudez.
35.000 personas accedieron a la jubilación anticipada de Anses
La jubilación anticipada fue creada en septiembre de 2021 mediante el Decreto 674/2021. Posteriormente, el Decreto 558/2023 prorrogó su vigencia hasta el 30 de septiembre de 2025.
Durante ese período, alrededor de 35.000 personas accedieron al beneficio. De ese total, hacia fines de 2025 quedaban 13.950 prestaciones activas de Anses, de las cuales 12.037 correspondían a varones y 1.913 a mujeres.
La reducción en la cantidad de beneficiarios se explica porque algunos titulares consiguieron empleo registrado y dejaron de percibir la prestación. Además, otros alcanzaron la edad jubilatoria ordinaria, por lo que la jubilación anticipada se transformó automáticamente en una jubilación plena.

