El Gobierno enviará al Senado un proyecto para modificar la Ley de Salud Mental. La iniciativa busca mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario. En particular, apunta a intervenir de manera más efectiva ante situaciones de riesgo que hoy presentan vacíos legales.
Los cambios propuestos a la Ley de Salud Mental son el resultado de un amplio relevamiento. En él se tomaron en cuenta testimonios de familiares, pacientes, profesionales y actores judiciales.
Cambios en la Ley de Salud Mental respecto a criterios de intervención
Uno de los ejes centrales del proyecto es la revisión de los criterios de riesgo. Actualmente, la legislación exige un «riesgo cierto e inminente» para habilitar una internación involuntaria. Sin embargo, este requisito limita las intervenciones preventivas.
Por eso, la nueva Ley de Salud Mental propone un enfoque más amplio. Se evaluará el contexto general del paciente y su evolución probable.
Entre los principales cambios se destacan:
- Evaluación integral del riesgo, incluyendo antecedentes recientes.
- Posibilidad de intervenir antes de que la situación sea extrema.
- Mejora en la capacidad de prevención en crisis de salud mental.
Internaciones y rol de los profesionales
Otro punto relevante de la nueva Ley de Salud Mental es la actualización de los criterios de internación. La Ley 26.657, vigente desde hace más de 15 años, establecía condiciones que hoy resultan limitadas en la práctica.
Con la reforma, se plantea:
- Internaciones en hospitales generales para casos leves.
- Derivación de cuadros graves a instituciones especializadas.
- Participación obligatoria de un médico psiquiatra en las evaluaciones.
De esta manera, se intenta ordenar el sistema y mejorar la calidad del diagnóstico. Además, se reducirán errores clínicos al contar con especialistas en todas las decisiones relevantes.
Por otro lado, en situaciones de urgencia, el médico podrá indicar una internación involuntaria. Luego, el equipo interdisciplinario deberá ratificarla dentro de las 24 horas.
Continuidad de tratamientos y articulación del sistema
El proyecto de la nueva Ley de Salud Mental también incorpora medidas para garantizar la continuidad de los tratamientos. Esto es clave, especialmente en casos de consumos problemáticos.
En ese sentido, se incluyen herramientas para:
- Asegurar el seguimiento del paciente tras el alta.
- Mejorar la adherencia a los tratamientos.
- Reducir recaídas mediante controles más efectivos.
Además, se busca fortalecer la articulación entre distintos dispositivos de atención. Esto permitirá una respuesta más rápida y coordinada.
El Ministerio de Salud indicó que existen fuertes desigualdades en el acceso a servicios. Actualmente, no todas las provincias cuentan con recursos suficientes. Por ejemplo, solo una parte dispone de camas de internación en hospitales generales. Por lo tanto, la nueva Ley de Salud Mental intenta reducir esas brechas.

