Los jefes de la AFIP y de Aduanas fueron echados por la Presidenta

Por la pelea entre Alberto Abad, Titular de la AFIP, y Ricardo Echegaray, director de Aduanas, los cuales mantenían disputas constantemente la presidenta Cristina Fernández, termino separándolos de sus cargos a ambos.

Anoche el jefe de Gabinete Alberto Fernández anunció que la presidenta Cristina Fernández había aceptado la renuncia «por motivos personales» de  Alberto Abad y de Ricardo Echegaray, quienes desde hace meses mantenían una fuerte disputa . La pulseada se hizo evidente días atrás y Cristina la saldó sacándolos a ambos del Gobierno.

La pelea la inició  Echegaray: denunció que el «sistema María» que se usa en la Aduana para controlar lo que ingresa y sale del país tenía muchas fallas. Abad enfureció porque Echegaray había hecho público el diferendo y replicó que «no podía darse información de cuestiones internas». En ese momento Abad puso entonces un plazo para que el Gobierno definiera la situación. Lo que es decir, que le pidiera la renuncia a Echegaray.

Echegaray muy amigo de Rudy Ulloa y de Néstor Kirchner se sentía seguro en su sillón por esos respaldos. Aunque repetía su muletilla de que él «era un cuadro» y estaba dispuesto a hacer lo necesario por la salud del «proyecto».

Cuando se conoció las renuncias aceptadas, cada cual contaba su versión de esta película. En el entorno de Abad se empeñaban por aclarar que el ahora ex titular del AFIP había renunciado al saber que Echegaray seguiría en el cargo y que lo obligarían a una forzada convivencia. «Fue Abad el que renunció porque no quería ser otro (Martín) Lousteau», decían sus allegados, en alusión a su pulseada con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Por el otro  lado aseguraban que el influyente Ulloa lo llamó ayer por teléfono a Echegaray para decirle: «Con vos está todo bien». En forma similar, lo habría tranquilizado un día antes, dicen, el propio Kirchner.

La Presidenta, una vez que el tema se había ventilado por los diarios, se convenció de que en esa disputa no podía haber ganadores y perdedores y que si uno se iba también tenía que irse el otro. Ade más se comenta que se tenían que ir los dos, ya que si solo se iba Abad era como remarcar el poder de Néstor Kirchner, de esta manera no se devalúa la imagen de la Presidenta.

La comunicación de la noticia fue sorpresiva y estuvo a cargo del jefe de Gabinete, quien en una conferencia de prensa que apenas duró un par de minutos reveló que el nuevo director de la Agencia Federal de Ingresos Públicos será el licenciado Carlos Fernández, actual secretario de Ejecución Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete. Ayer, el jefe de Gabinete -con rostro visiblemente cansado- no permitió que se le hicieran preguntas ni explicó las razones de las renuncias de Abad y Echegaray. Sólo dijo que «estos funcionarios presentaron sus respectivas renuncias y la Presidenta se las aceptó».

Lo único que agregó fue que un estrecho colaborador suyo, Carlos Fernández, se pondrá al frente de la AFIP a partir de la semana que viene. Sin saber quien será el reemplazante de Echegaray.

Abad entregará una AFIP que batió récords históricos de recaudación y que mantiene una preocupación como es el combate contra la evasión, sobre todo, de los que más tienen.

 

19/03/2008   Clarín

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