El jueves 19 de febrero de 2026 se llevó adelante el cuarto paro general contra el Gobierno de Javier Milei. A pocas horas de ello, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y otros gremios analizan implementar una nueva medida de fuerza más extensa. Según lo trascendido, se presionará a la CGT a que se sume a la misma.
UOM anunciará la medida de fuerza el martes junto a otras organizaciones sindicales alineadas. El objetivo es reforzar la estrategia de rechazo a la reforma laboral que el Senado tratará en los próximos días.
Con 135 votos a favor y 115 en contra, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de la reforma laboral. No obstante, previamente a su tratamiento se eliminó el artículo que modificaba las licencias por enfermedad, lo cual obliga a que el texto sea nuevamente analizado por los Senadores.
La UOM busca profundizar el plan de lucha
UOM encabeza el Frente de Sindicatos Unidos (FreSu). Allí confluyen gremios como Aceiteros, Pilotos y organizaciones de ambas ramas de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), entre ellas la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). En ese marco, se definirá una medida que apunta a intensificar la presión sobre el oficialismo.
La iniciativa surge tras el paro general convocado por la CGT. Aquella protesta tuvo alto acatamiento, según la central obrera. Además, afectó el transporte y diversas actividades productivas.
Sin embargo, los sectores más críticos, como la UOM, consideran que el escenario exige una respuesta más contundente. Por eso proponen un paro de 24 horas seguido por 12 horas de movilización. Las marchas incluirían concentraciones en puntos estratégicos de la Ciudad de Buenos Aires.
Buscarán que CGT convoque a un nuevo paro general
El planteo de la UOM buscará que la CGT adhiera a la medida y amplíe la convocatoria, convirtiendo la misma en un nuevo paro general. Hasta ahora, la central sindical no definió nuevas acciones, más allá de avanzar con cuestionamientos judiciales contra la reforma laboral.
Desde el FreSu señalaron que la intención es confirmar un paro con movilización. De este modo, pretenden enviar una señal unificada antes de la votación definitiva en la Cámara Alta.

