El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires oficializó la creación de una nueva asignación económica de $341.000 mensuales. Dicha prestación estará destinada a adultos responsables del cuidado de niños y adolescentes separados de sus progenitores por medidas de protección especial.
La asignación para familias ampliadas fue aprobada en la Legislatura Porteña con amplio respaldo multipartidario en noviembre de 2025.
Esta se trata de una política pública para garantizar el derecho al desarrollo integral de menores en situación de vulnerabilidad. La medida fue impulsada por la legisladora Maru Bielli y promulgada días atrás por el Ejecutivo, aunque resta su reglamentación para definir cómo acceder al beneficio.
Esta política social complementa el trabajo del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (CDNNyA). Durante 2023, el mismo intervino en más de 2.100 casos que requirieron cuidado alternativo, la mitad de los cuales fueron acogidos por familiares o referentes.
Requisitos para cobrar la asignación para familias ampliadas
La nueva prestación se enmarca en la Ley N° 6.882 y profundiza los principios establecidos por la Ley N° 6.516, que en 2021 creó el Sistema de Acogimiento Familiar Transitorio. En este caso, se apunta a garantizar el cuidado dentro del entorno familiar o comunitario del menor antes de derivarlo a un hogar institucional.
El monto mensual es equivalente a un Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVyM), actualmente fijado en $341.000 por menor a cargo. En casos de discapacidad, la suma asciende a 1,5 SMVyM ($511.500). Abonarán el beneficio mientras dure la medida de protección especial.
Para acceder a la asignación para familias ampliadas, el adulto responsable deberá cumplir con los siguientes requisitos:
- Convivir con el niño, niña o adolescente bajo cuidado.
- Garantizar su alimentación, salud y educación.
- Atender sus necesidades específicas según su desarrollo psicofísico.
- Promover su derecho a participar en decisiones que lo involucren.
- Facilitar el contacto con sus vínculos familiares y afectivos, salvo restricciones judiciales.
- Cumplir con el plan de restitución de derechos establecido por el organismo correspondiente.
El espíritu de esta asignación es que ninguna familia ampliada o referente afectivo deje de cuidar a un menor por falta de recursos. La intención es que cada niño pueda crecer dentro de su entorno habitual, minimizando el impacto emocional y social de una separación forzada de su núcleo familiar.

