Los jubilados docentes nacionales no universitarios recibirán un aumento del 5,28% en marzo de 2026. La mejora aplicada por Anses alcanzará a casi 200.000 beneficiarios del sistema previsional especial. En paralelo, unos 13.000 jubilados docentes universitarios percibirán una suba del 4,26%.
Sin embargo, en ambos casos se trata de porcentajes inferiores a la inflación acumulada en los últimos tres meses. Por lo tanto, el aumento a jubilados docentes no logra compensar completamente la suba de precios registrada en el período.
Cálculo de la movilidad de los jubilados docentes
Los jubilados docentes están excluidos de la movilidad del régimen general. Es decir, sus prestaciones no sumen mensualmente por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Además, tampoco perciben los bonos de $70.000.
A diferencia del resto de los beneficiarios de la Anses, sus haberes se actualizan de manera trimestral según la variación salarial de los docentes activos.
El cálculo se realiza a partir de la Remuneración Imponible Promedio Docente (RIPDOC). No obstante, en el caso universitario, se hace mediante la Remuneración Imponible Promedio de los Docentes Universitarios Nacionales (RIPDUN). Ambos indicadores no contemplan todas las mejoras salariales otorgadas en actividad, ya que excluyen las sumas no remunerativas.
Por esa razón, las subas a los jubilados docentes suelen ubicarse por debajo de la evolución real de los salarios del sector. Durante 2025, los aumentos fueron del 10,61% en el trimestre marzo-mayo, del 13,59% en junio-agosto, del 6,9% en septiembre-noviembre y del 7,5% en el siguiente período.
El régimen previsional docente establece que los trabajadores activos aportan dos puntos porcentuales adicionales, es decir, un 13% del salario. A cambio, acceden al 82% móvil del cargo que desempeñaban al momento del retiro. Luego, los haberes se ajustan cada tres meses por RIPDOC o RIPDUN.
Polémica respecto a los aumentos de Anses para el sector
En 2018, durante la gestión de Mauricio Macri, el Ministerio de Trabajo creó, mediante la Resolución 194/2018, una Comisión Técnica Permanente para revisar los regímenes especiales o diferenciales. El objetivo era evaluar posibles modificaciones y analizar la situación de los jubilados docentes.
Más tarde, al asumir Alberto Fernández, se incorporó en la Ley de Emergencia y Solidaridad la creación de otra comisión con facultades similares.
Sin embargo, ambas iniciativas no prosperaron por la oposición de los gremios docentes.
Ahora, en el marco de una reforma previsional, la propuesta oficial sería que los futuros jubilaciones docentes se integren al régimen general, con un haber equivalente al 60% o 65% del sueldo actualizado de los últimos diez años. Esto implicaría una reducción para los nuevos beneficiarios, mientras que los actuales jubilados docentes conservarían sus derechos adquiridos.

