La provincia de Buenos Aires avanza con la regularización dominial de viviendas a través del programa Mi escritura, mi casa. En esta oportunidad, el gobernador Axel Kicillof encabezó la entrega gratuita de 1.421 títulos de propiedad en el partido de Almirante Brown.
Mi Escritura Mi Casa es una iniciativa que tiene como objetivo brindar seguridad jurídica a miles de familias bonaerenses que aún no cuentan con la escritura de su hogar.
El programa, impulsado por la Escribanía General de Gobierno, permite a vecinos acceder al título de propiedad de forma totalmente gratuita. Entre los beneficios se destacan la condonación del impuesto inmobiliario, la exención de Sellos y la Tasa Retributiva de Servicios, así como también la posibilidad de acceder a créditos hipotecarios o declarar el hogar como bien de familia.
Vecinos que pueden solicitar su escritura gratis
La gratuidad del trámite aplica a personas de bajos recursos económicos, que hayan adquirido su vivienda mediante compra entre particulares, construcción propia o a través de programas de obra pública. También alcanza a quienes hayan sido beneficiados por la declaración de Interés Social realizada por su municipio.
Es fundamental aclarar que los inmuebles deben estar correctamente registrados ante la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), con los planos debidamente aprobados. Por este motivo, los asentamientos informales o precarios quedan excluidos del beneficio.
Para obtener más información sobre el beneficio es posible visitar la página del Programa Mi Escritura, Mi Casa.
Ventajas de contar con el título de propiedad
Además del respaldo legal, tener la escritura permite acceder a una serie de derechos y beneficios. Por ejemplo, contratar un seguro para el hogar, solicitar un crédito para ampliación o refacción de la vivienda, o presentar el título como garantía.
El trámite también ofrece la condonación del impuesto inmobiliario acumulado, la exención de Sellos y otras tasas provinciales. En cuanto a la tasa municipal, su condonación dependerá de que el municipio correspondiente apruebe una ordenanza específica. No obstante, la Escribanía General de Gobierno no impide la escrituración si esa deuda aún existe, aunque la misma no desaparece automáticamente.