Faltará naftas y energía

Cómo los conflictos van en crecimiento en la provincia de Buenos Aires se prevé que faltarán naftas y energía. Al paro de puertos en oposición al impuestazo impulsado por Scioli se le sumó la movilización de los capitanes de ultramar, que mantiene fuera de los muelles a los barcos cisternas que entregan crudo a las refinerías. Además, los sindicatos frenaron la extracción de crudo en Neuquén y Río Negro.

Los conflictos se encuentran encadenados en un mismo ámbito prometiendo detener la actividad del sector. Sucede que en el campo de la provisión de energía y combustible de la provincia de Buenos Aires los problemas se van sumando y antes del miércoles caería en un escenario signado por apagones, fábricas paralizadas, y surtidores cerrados.

Hace diez días comenzó el paro en las terminales portuarias debido al impuestazo decretado por la administración que encabeza Daniel Scioli, ahora se le sumó  la movilización de los capitanes de ultramar, que se extendió hasta ayer y mantuvo  fuera de los muelles a los barcos cisternas que proveen de crudo a las refinerías de las principales petroleras.

Debido a la cantidad de conflictos no e entrega el material que asegura la disponibilidad de combustibles en las estaciones de servicio y,en simultáneo, abastece a las usinas, las cuales entregan electricidad a los principales polos de la Argentina y a las ciudades de relevancia como la misma Capital Federal.

Sumado, todos esto a que esta semana, el Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de las provincias de Neuquén y de Río Negro, inició una medida de fuerza que, sujeta al pedido de nuevos precios internos para el barril, frena la extracción de hidrocarburos en esos territorios.

Desde la Cámara Argentina de Empresas Navieras y Armadoras, CAENA, precisaron que el conflicto fue desatado por un retraso en el cumplimiento de la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y desde allí se paralizaron 12 buques tanques perdiendo cada empresas a razón de US$ 25.000 por día.

Pero no solo esta la paralización de puertos y la protesta de los capitanes, sino que además se le adiciona el condimento de que el lunes de esta semana, se inició una medida de fuerza desde el Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de Neuquén y Río Negro, por la cual se ve sujeto el pedido de nuevos precios internos para el barril, frenando  la extracción de hidrocarburos en esos territorios.

Guillermo Pereyra, líder del gremio, detalló el objetivo que moviliza a los gremios: lograr una actualización en los precios del petróleo y el gas para que las empresas puedan responder a nuevas demandas salariales.

A lo que el sindicalista, argumentó que: “La medida se tomó frente a la falta de definiciones en las negociaciones que las provincias productoras mantienen con la Nación por un reclamo de una suba en el precio interno del gas y el barril de petróleo”.

El incremento de los conflicto en esta actividad repercute en los usuarios domésticos. Raúl Castellanos, presidente de la Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina,CECHA, dijo la siguiente conclusión: “En a lo sumo dos días, de no cambiar la situación, habrá estaciones cerradas por el párate de las refinerías. Y lo mismo sucederá con las plantas que operan en algunos polos”.

Asegurando que: “Las refinerías están trabajando con el mínimo de crudo desde hace días. YPF y Shell están muy complicadas, mientras que Esso ya está entregando a las estaciones de servicio un 30% de lo que provee normalmente. Si esto se extiende, el problema no será de Buenos Aires, sino directamente de todo el país”.

Según, sostuvo Castellanos en el caso particular de Esso, la refinería instalada en Campana contaba con suministros de crudo para funcionar hasta este martes. De no renovarse el suministro, argumentó el ejecutivo, la compañía ya habría anticipado que congelará su nivel de trabajo habitual.

Por otro lado, la protesta que llevan a cabo los capitanes congela el tráfico de los barcos tanque, por lo que las refinerías se ven desprovistas de las materias primas que luego dan origen a las naftas y el gasoil.

El paro que motoriza el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante se mantiene tras el no acatamiento de la conciliación obligatoria dictada por el ministerio de Trabajo. Según denunciaron desde CAENA, los marinos “exigen un incremento salarial de un 40% para empleados que actualmente perciben $25.062”.

La entidad sostuvo, a través de un comunicado, que el reclamo “representa un despropósito en las condiciones actuales económicas y un costo imposible de trasladar ya que implicaría aumentos en los valores finales del combustibles y la provisión de energía, materias primas e insumos industriales”.

CAENA, en el mismo sentido, advirtió que entre las perjudicadas están las: “empresas que tienen a cargo el traslado del combustible que alimenta directamente a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, CAMMESA”. Esta última requiere la utilización del combustible para la generación de energía eléctrica en las usinas que abastecen las principales ciudades y polos industriales de la Argentina.

La medida de fuerza, se lleva a cabo, según explicaciones dadas por Agustín Moreno, titular del Centro Marítimo de Bahía Blanca y director del consorcio de gestión del puerto bahiense: “Desde que comenzó el paro, apenas ha entrado un solo buque tanque. Se trata del ‘San Julián’, que transporta 66.000 toneladas de crudo para ser bombeado a las refinerías de Campana y La Plata”.

Comentado de que: “Normalmente el movimiento de buques tanque es continuo, pero ahora es el mínimo. Al ‘San Julián’ lo dejaron entrar por una cuestión, si se quiere, humanitaria. Pero lo cierto es que con su carga la usina de, por ejemplo, Campana no operará por mucho más de una semana”.

Moreno aseguró que Esso ya elevó un reclamo a nivel nacional en el que detalla cómo la falta de crudo, producto de la protesta de los capitanes, afectará el trabajo de refinamiento en la planta de Campana.

Además dijo que: “De hecho, por esa medida fue que se autorizó el ingreso del ‘San Julián’. Obviamente, la situación se ha visto agravada con el rechazo que despertó en las terminales el ‘impuestazo’ de Scioli. Hoy está todo parado”.

Por todo lo relatado, los dueño de las estaciones de servicios prevén que faltará naftas, producto del conflicto abierto en Neuquén y Río Negro, y la prácticamente nula actividad de los barcos tanque anticipa un fuerte desabastecimiento de combustibles en Buenos Aires, el litoral y parte del norte de la Argentina.

Castellanos, de Cecha, comentó que: “Todas estas medidas de protesta, no sé si es broma, o son producto de una casualidad o surgen de algún tipo de acuerdo previo”, agregando que: “Lo que es real es la limitación del combustible que llega las estaciones de servicio. Y como ya son muchos los puntos de venta que están al límite de la disponibilidad en cuanto a naftas”.

El ejecutivo señaló que la inminente paralización de las refinerías bonaerenses: “se sentirá de forma inmediata por el rápido faltante de stock”. “El panorama, si no avanzan las negociaciones en cada conflicto, se empezará a complicar en cuestión de horas. Vamos camino a un escenario de merma generalizada de combustibles”.

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