Anticipan que faltará combustible en las estaciones de servicios

Los múltiples reclamos y paros portuarios jaquean al sector energético, anticipando que faltará combustibles y energía en nuestro país, de no avanzar en una solución rápida. Como pocas veces antes, una serie de conflictos se encadena en un mismo ámbito y amenaza detener la actividad de todo un sector. Los problemas del campo sumados a la provisión de energía y combustibles de la provincia de Buenos Aires, muestran un escenario signados por apagones, fábricas paralizadas y surtidores cerrados.

Varios días de conflictos gremiales, paro de terminales portuarias, derivado del impuestazo impulsado por Daniel Scioli, el cual ahora esta suspendido por 180 días, se le sumó, la movilización de los capitanes de ultramar, han mantenido fuera de los muelles a los barcos cisternas que proveen de crudo a las refinerías de las principales petroleras.

Por lo que, no se entrega el material que asegura la disponibilidad de combustibles en las estaciones de servicio y, en simultáneo, abastece a las usinas que entregan electricidad a los principales polos de la Argentina y a ciudades de relevancia, como la misma Capital Federal.

Al problema del crudo no solo es el de los puertos y en la protesta de los capitanes, si no que esta acompañado del reclamo del Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de Neuquén y Río Negro para que se fijen otros precios al valor del barril.

Guillermo Pereyra, líder del gremio, detalló el objetivo que moviliza a los gremios es lograr una actualización en los precios del petróleo y el gas para que las empresas puedan responder a nuevas demandas salariales.

A lo que el sindicalista argumento que:  “La medida se tomó frente a la falta de definiciones en las negociaciones que las provincias productoras mantienen con la Nación por un reclamo de una suba en el precio interno del gas y el barril de petróleo”.

¿Cómo repercute esta escalada de conflictos en la actividad del día a día?

Raúl Castellanos, presidente de la Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina, CECHA, sostuvo que: “De no cambiar la situación, habrá estaciones cerradas por el párate de las refinerías. Y lo mismo sucederá con las plantas que operan en algunos polos”.

Asegurando que: “Las refinerías están trabajando con el mínimo de crudo desde hace días. YPF y Shell están muy complicadas, mientras que Esso ya está entregando a las estaciones de servicios volúmenes de combustibles muy por debajo de lo que provee normalmente. Si esto se extiende, el faltante problema no será de Buenos Aires, sino directamente de todo el país”.

La protesta que llevan a cabo los capitanes congela el tráfico de los barcos tanque, por lo que las refinerías se ven desprovistas de las materias primas que luego dan origen a las naftas y el gasoil.

Desde la Cámara Argentina de Empresas Navieras y Armadoras, CAENA, denunciaron que los marinos “exigen un incremento salarial de un 40% para empleados que actualmente perciben 25.062 pesos”.

Mediante un comunicado la entidad sostuvo, que el reclamo “representa un despropósito en las condiciones actuales económicas y un costo imposible de trasladar, ya que implicaría aumentos en los valores finales del combustibles y la provisión de energía, materias primas e insumos industriales”.

CAENA advirtió que entre las perjudicadas están:  “empresas que tienen a cargo el traslado del combustible que alimenta directamente a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, CAMMESA”.

Esta última requiere la utilización del combustible para la generación de energía eléctrica en las usinas que abastecen las principales ciudades y polos industriales de la Argentina.

Agustín Moreno, titular del Centro Marítimo de Bahía Blanca y director del consorcio de gestión del puerto bahiense, explicó que: “Desde que comenzó el paro, apenas ha entrado un solo buque tanque. Se trata del ‘San Julián’, que transporta 66.000 toneladas de crudo para ser bombeado a las refinerías de Campana y La Plata”.

Moreno aseguró que Esso ya elevó un reclamo a nivel nacional en el que detalla cómo la falta de crudo, producto de la protesta de los capitanes, afectará el trabajo de refinamiento en la planta de Campana.

Sin naftas

Según anticipan los dueños de las Estaciones de Servicios es que por el freno en la extracción, producto del conflicto abierto en Neuquén y Río Negro, y que se encuentre prácticamente nula actividad de los barcos tanque anticipa un fuerte desabastecimiento de combustibles en Buenos Aires, el litoral y parte del norte de la Argentina.

Castellanos, de Cecha, comentó que: “Todas estas medidas de protesta, no sé si es broma, o son producto de una casualidad o surgen de algún tipo de acuerdo previo”, añadiendo que: “Lo que es real es la limitación del combustible que llega las estaciones de servicio. Y como ya son muchos los puntos de venta que están al límite de la disponibilidad en cuanto a naftas”.

El ejecutivo señaló que la inminente paralización de las refinerías bonaerenses “se sentirá de forma inmediata por el rápido faltante de stock”. Concluyendo en que: “El panorama, si no avanzan las negociaciones en cada conflicto, se empezará a complicar en cuestión de horas. Vamos camino a un escenario de merma generalizada de combustibles”.

El precio que se cobra en el mercado interno muy a pesar de la productoras de petróleo, se mantendrá estable hasta nuevo aviso.

Ya que los gobernadores de las provincias productoras de hidrocarburos con el Ministerio de Planificación Federal, que conduce Julio De Vido llegó a esa conclusión en la reunió realizada el día viernes.

A dicho encuentro, asistieron los gobernadores de Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa, Mendoza, más representantes de Salta, Formosa y Jujuy, y se acordó evaluar el nivel de inversiones, de producción y de empleo en la industria petrolera, para resolver los criterios por seguir en materia de precios futuros del barril de crudo y del gas en boca de pozo.

Por lo cual, el precio de u$s42 fue considerado “adecuado”, a pesar del reclamo de las petroleras productoras, que aspiran a una suba. Desde Planificación dijeron que:  “En principio se considera que el precio actual del barril para el mercado interno es el apropiado”.

Las refinadoras y comercializadoras también se ven afectadas porque no están autorizadas por el Gobierno para trasladar ese incremento a los precios al público, lo que no es aceptado por el Gobierno.

Además, para los gobernadores, los precios del crudo y del gas en origen resultan claves para sus ingresos, por el cobro de regalías.

Según indicaron fuentes de los gobernadores es que: “Se trabajará a fondo con las empresas y con los sindicatos para verificar las inversiones realizadas y la cantidad de despidos de los últimos meses, para tener un panorama real de la situación petrolera”.

Infobae Profesional

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