Feria La Salada de Lomas de Zamora

La Feria La Salada, ubicada en Lomas de Zamora, desde el año 1992 que fue creada nunca tuvo tanta di función y expansión como fue el año 2009, demostrando un crecimiento de un 30% tanto en su tamaño como en su facturación, y ahora suma la posibilidad de que el formato comercial se expanda fuera de las fronteras argentinas, “for export”, evalúan inaugurar filiales en países como Perú, Estados Unidos y La India.

Se esta evaluando replicar modelos de negocios como La Feria La Salada, en en Washington, Nueva Delhi (India) y Perú. Sumando las marcas formales e informales nuclea a 60.000 puestos de venta, y dio origen a marcas reconocidas como Prestige, Scombro y Punto 1.

En el año 2009 los dueños de estos emprendimientos que conforman La  Feria realizaron un proceso de expansión, derivando en la creación de una auténtica red de “sucursales” en ciudades ubicadas en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Salta, Jujuy, Catamarca, y distintos puntos del Noreste.

Según informó Jorge Castillo, administrador de Punta Mogotes, el más importante de los distintos núcleos de puestos de venta que integran “La Salada”, que el interés por impulsar “saladas internacionales” no parte precisamente de los dueños de la feria local. Afirmando que:

  • Muy por el contrario, “las ganas y consultas surgieron directamente de empresas del exterior”.
  • “En el caso de Estados Unidos, una corporación me contactó ofreciéndome la posibilidad de abrir un emprendimiento en Washington. Me aseguraban la parte económica, todo lo que yo necesite, para armar un sistema de ferias mayoristas y minoristas en esa ciudad”.

El administrador de Punta Mogotes, dijo que desde Washington Galway International LLC, la empresa interesada en el tema, se comprometió que iba a enviar una misión para avanzar con el diseño de la versión estadounidense del emprendimiento.

Mientras que en octubre del 2009, surgió la posibilidad del desembarco en la India, cuando la delegación de empresarios que acompañó la gira presidencial de Cristina Kirchner tomó contacto con hombres de negocios de Nueva Delhi. El grupo de argentinos, comentó Castillo, incluía la presencia de dos de sus colaboradores más cercanos.

Por lo que Castillo dijo que:

  • “Ellos participaron de un encuentro donde estaban desde los embajadores de Argentina y la India hasta gerentes de Franco Macri. Todo el mundo pidió tarjetas y se mostraron más que interesados ya que en Nueva Delhi el grueso del comercio se hace en la calle”.
  • “Tras ese revuelo surgió el interés concreto. Las personas que trabajan conmigo quedaron en acercarse a los empresarios de la India. La idea de esa gente es desarrollar una feria allá”.

Mientras que en Perú, Castillo se refirió a la posibilidad de poner en marcha una “salada” en esas tierras, indicando que: “Hubo contactos, pero la verdad es que por el momento no me interesa. No es un lugar que me parezca de lo más seguro”.

Para el empresario, la versatilidad y un éxito comercial sin techo aparente son algunos de los elementos que pueden catapultar el modelo de la feria fuera de territorio argentino. Según Castillo, las dos aperturas semanales que realiza “La Salada” implican el movimiento de más de 1 millón de personas entre clientes, proveedores, transporte y personal al frente de los puestos de venta.

Castillo agregó que:

  • “Entre puestos oficiales, en la calle, sobre las vías y junto al Riachuelo, la feria tiene más de 60.000 comercios. Si bien hay algunos que facturan 40.000 pesos por día operativo, lo cierto es que el promedio es de 5.000 pesos. Por ende, ‘La Salada’ mueve 300 millones de pesos cada vez que se abre”.
  • “Por supuesto, nosotros no somos los únicos dentro de ‘La Salada’. Si bien Punta Mogotes ocupa la mayor parte del predio, hay que tener en cuenta que también convivimos con las instalaciones de las colectividades boliviana, coreana y peruana, entre otras”.

Considerado el alma mater de la feria, Castillo destaca el salto a nivel cotizaciones que, producto de la intensa actividad comercial, ostentan los puntos de venta instalados en las más de 20 hectáreas que ocupa “La Salada”.

Siempre según los dichos vertidos por Castillo, el administrador, grafica que:

  • “Hace diez años, cuando decías que eras de la feria te corrían a palos. Ahora, un puesto de la punta se vende a 80.000 dólares. O sea, 20.000 dólares el metro cuadrado ya que un lugar de ventas promedio en Punta Mogotes no pasa los cuatro metros cuadrados, precisamente”.
  • Refiriéndose a los precios “subirán todavía más a medida que la feria gane en infraestructura”.
  • “El año pasado sumamos 300 locales a Punta Mogotes. Apuntamos a ir contando cada vez más con locales para que la feria se vaya transformando poco a poco en un shopping”.

Al ser consultado sobre las denuncias por piratería de marcas y evasión de impuestos que en más de una oportunidad han recaído sobre el emprendimiento, el empresario minimizó los casos y defendió la estructura bajo la cual operan las iniciativas que conforman “La Salada”.

  • “Contamos con un régimen de accionistas. Punta Mogotes, por ejemplo, tiene 385 accionistas, o sea que no hay un solo dueño. Todos son responsables inscriptos”.
  • “Prestige, por ejemplo, es una de las principales, aunque los dueños ahora nieguen su pasado. Ellos tenían un puesto cuando nació Punta Mogotes que les salió algo así como 3.500 dólares”.
  • “Otras conocidas son Scombro y Punto 1. Los que las crearon ocultan su pasado, pero tuvieron su origen en ‘La Salada’. Todos ellos fueron socios de la feria, aunque ahora no digan nada…”.

Castillo casi terminando la charla, habló sobre la proliferación de “sucursales” de la feria en distintas ciudades del interior argentino.

  • “Ese crecimiento no surgió por voluntad nuestra, sino que vino de parte de empresarios de distintas ciudades que nos proponían emprendimientos similares fuera de Lomas de Zamora”.
  • “Entre junio y octubre del año pasado recibí a razón de 4 o 5 ofertas semanales para instalar ferias en el interior. Venían y me ofrecían propiedades, instalaciones, para que yo impulse iniciativas de este tipo. Pero lo cierto es que hubo casos en los que no se avanzó porque tampoco es tan fácil hacer funcionar lugares de este tipo”.

El desembarco de “La Salada” en el interior de la Argentina ya tiene ejemplos concretos. Según se dice que es el de la localidad de Junín, pero según les consta a  la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, CAME, existe una “sucursal” funcionando en Mar del Plata desde hace mucho más tiempo.

Vicente Lourenzo, secretario de la CAME, preciso que: “En la ciudad de Mar del Plata opera en plena peatonal San Martín. Se trata de una galería tomada que algunos identifican como ‘Bolishopping’. Bueno, en ese lugar toda la mercadería que se ofrece, está constatado, pertenece a la feria de Lomas de Zamora”.

Otros dos puntos muy pronto a funcionar, según versiones locales, son las localidades de Alberti y 25 de Mayo ya son conocidas en la jerga popular como “saladitas”, de la controvertida propuesta comercial. En Olavarría, en los próximos días comenzará a operar una feria en avenida Del Valle. Los impulsores hasta se dieron tiempo para el humor al momento de bautizar la iniciativa: llevará por nombre “La Azucarada”.

Carlos Martinese y Lucas Torres, socios en la radicación del emprendimiento, alegaron que el slogan responde al objetivo de “endulzar a todos los olavarrienses” con la ropa y los productos que se comercializarán en ese lugar.

El secretario de la CAME, comentó que: “En Santa Fe se está expandiendo en las zonas marginales del Gran Rosario. Y cobra más dimensión en las áreas limítrofes del Noreste del país. Sobre todo, porque la instalación en esos espacios permite venderle al cliente extranjero”.

Salta, Jujuy y Catamarca son otros de los territorios que desde hace un tiempo cuentan con una representación local de la feria.

Lourenzo, comentó que:

  • “Ahí también juega la cercanía con la frontera. Lo que se hace es invalidar la competencia. Los que más sufren las consecuencias son los fabricantes de calzado deportivo y ropa deportiva para mujer y varón”.

¿A qué responde el poder comercial de estos emprendimientos?

  • “En principio, a que no pagan todos los impuestos”
  • “No abonan IVA, como así tampoco Ingresos Brutos o cargas laborales por empleados en blanco. A partir de ahí pueden hacer descuentos de hasta el 50% en los precios. Por eso hoy en las ‘saladitas’ se puede conseguir un jean por menos de $40, por ejemplo”.

Infobae Profesional

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